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sábado, 28 de julio de 2012

Insurrección

Llevo seis meses en Españistán y de vez en cuando me arrepiento, lo reconozco. Mantengo una extraña relación con Españistán: cuando estoy lejos lo veo una tierra de gente brava, que lucha contra viento y marea y que por más que insiste Dios en mandarle desgracias y castigos en forma de gobernantes (Dios es un tipo con un peculiar sentido del humor) ahi aguantan los españistanos, duros, nobles, valientes y resueltos. Sin embargo cuando me acerco mudo de opinión y encuentro que los españistanos en promedio somos gente ruín, egoista, miserable e incapaz y que lo que tenemos es lo que nos hemos ganado a pulso y con merecimiento. A diferencia de los franceses, que tanto nos inspiran lo queramos o no, aquí nunca fuimos capaces de cortar la cabeza del rey y mira que nuestro Fernando VII se lo merecía cien veces más que aquel pringado primo suyo, Luis XVI de Francia. Somos incapaces de reconocernos como pueblo, de perdonarnos y querernos unos a otros, de mirarnos con un poquito de orgullo, cariño y respeto, de aceptar nuestra casa común. A diferencia del anglosajón, que es lo que nos gustaría ser, somos conservadores, timoratos, incapaces de arriesgar y damos por sentado que el que está enfrente sólo quiere engañarnos y aprovecharse y a esa actitud la consideramos "ser listo". Sin sentido de nación aunque lo seamos, cegados por el miedo y la codicia ¿dónde queremos llegar?

En Españistán se nos han comido los listos y ha llegado la hora de hacer una revolución, la revolución de la gente honrada, de la que trabaja para ganarse la vida. Ha llegado el momento de ir con la verdad por delante, de dejar de buscar el chollo, de entender que el trabajo no es un castigo de Dios sino algo que tenemos que hacer para vivir, que el trabajo es honarado y que dignifica a quien lo realiza. Hay que dejar de tolerar la corrupción y a los corruptos, hay que dejar de mirar para otro lado, hay que limpiar la casa. Ya está bien de tonterías. Rajoy es un mierda y su gobierno una recua de incompetentes. Zapatero fue una lacra de este país. Los diputados hacen lo que hacen y cobran lo que cobran porque a muchos de ellos les importa un carajo el país, igual que a los senadores, a los alcaldes que nombran jefes de protocolo y gabinetes de prensa y a los usuarios de los 30.000 sí, sí, treinta mil coches oficiales que sostenemos los españistanos y las televisiones autonómicas y las megalomanías en forma de aeropuertos y autopistas y trenes de alta velocidad y centros culturales y de investigación científica. Todo eso cuya manutención nos está exigiendo privarnos de medicamentos, asistencia sanitaria en general, ayuda a nuestros discapacitados... Pero sobre todo y por encima de todo, esto ocurre porque los españistanos lo consentimos, tragamos con ello, entramos en el juego y sólo aspiramos a ser uno más de los que chupan del bote del gratis total. ¿Cómo es posible que un socialista diga que las cosas no se pueden autorregular porque somos malos? ¿No es indignante? ¿Quien es el "bueno" que nos tiene que regular? ¿Nadie se da cuenta que el problema no es la regulación sino el hecho de que no seamos suficientemente buenos? ¿Qué mierda es esta?

No hay que cortar carreteras, hay que tomar el Palacio de Invierno. No entremos más en su juego. No votemos sino a quien quiera cambiar la constitución. Dejemos de jugar a la lotería, dejemos la televisión pública de los caciques, saquemos nuestro dinero de los bancos, de la bolsa, de los fondos de inversión y de pensiones, vayamos contra el sistema que nos quiere esclavos hasta que caigan todos aquellos que se han aprovechado de él para vivir sin trabajar. Pidamos, no, exijamos la república, el fin del senado, que no haya más de mil parlamentarios, que se acaben las prebendas, los chollos, las antesalas, las excepciones, los besamanos, los abusos. Que todos seamos iguales de verdad, con los mismos derechos y con las mismas obligaciones. Que todos podamos llegar hasta donde queramos y seamos capaces. Que se deje de utilizar el miedo como arma. Que no se toque nuestra sanidad ni nuestra educación antes de haber acabado con toda esta porquería. Seamos dueños de nuestro país y de nuestro futuro.

¡INSURRECCIÓN!



7 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Negras banderas agita el viento
      y nubes oscuras nos impiden ver.
      Aunque nos esperen el dolor y la muerte
      frente al enemigo sabremos vencer.

      A las barricadas revolucionarias
      por el triunfo de la CNT y la FAI

      ¡A las barricadas!
      ¡A los parapetos!
      ¡Por el triunfo de la Confederación!

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  2. En la plaza de mi pueblo
    dijo el jornalero al amo
    "Nuestros hijos nacerán
    con el puño levantado".

    Esta tierra que no es mía
    esta tierra que es del amo
    la riego con mi sudor
    la trabajo con mis manos.

    Pero dime, compañero,
    si estas tierras son del amo
    ¿Por qué nunca lo hemos visto
    trabajando en el arado?

    Con mi arado abro los surcos
    con mi arado escribo yo
    páginas sobre la tierra
    de miseria y de sudor.

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    1. Lo que no entiendo es que viendo esto Joaquín no diga nada...

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